
Pasan los jugadores, pasan los entrenadores, pero siempre quedan recuerdos de aquellas buenas personas y Bobby Robson era una de ellas. El que fuera jugador y posteriormente entrenador de la selección inglesa, dejó de existir a causa de un cáncer que lo aquejaba desde 1991.
Robson ha pasado como entrenador por los banquillos del Barcelona, Fulham, Newcastle, PSV, Sporting de Portugal y Oporto. Particularmente me tocó encontrarme con la mejor etapa del Robson entrenador y lo que siempre admiré fue su amabilidad cualquiera fuese el resultado que obtuviera con el equipo de turno.
En esta nota no trato de resaltar los éxitos de Robson en su carrera como jugador y entrenador, sino de marcar que lo que más se recuerda de una persona cuando se retira del ámbito del fútbol, es lo bueno que ha dejado para sus pares y Bobby en eso fue ideal.