
Fue todo una fiesta para los locales la que se vivió en el Emirates Stadium, si hasta se dieron el lujo de ovacionar a Pires y este casi les paga con un gol a propia portería.
Duele decirlo por lo mucho que le costó llegar a estas instancias al Villarreal, pero el conjunto español se comió un baile de aquellos ante el Arsenal.
Por más que es muy meritorio lo realizado por Pellegrini y sus muchachos, la caída pudo haber sido mayor si el Arsenal hubiese estado más fino. Hubo solamente un equipo y ese fue el del economista Wenger.
Se terminó la ilusión de poder tener a otro conjunto español en las semifinales y al igual que en la temporada anterior, los ingleses han copado tres plazas.
