Quedaban dudas de cómo sería la reacción del Barcelona ante la eliminación de la Champions League. Pero, los conducidos por Josep Guardiola brindaron un recital de buen fútbol en El Madrigal y derrotaron por 1-4 al Villarreal que hizo lo que pudo u mejor dicho, lo que le dejaron.
Al ritmo de Xavi y con la contundencia de Lio Messi, el Barça se puso nuevamente como líder a cuatro puntos del Madrid con un juego más. Era importante que el equipo catalán salga a flote con un resultado como este y ante un rival que siempre es complejo en su estadio.
La herida del Inter ya ha sanado en el Barcelona y ahora el azulgrana tiene como objetivo ganar la liga y por su puesto, dejar con las manos vacías al Real Madrid.
