Ni siquiera quedarse con dos hombres menos hace posible que el Barcelona de Josep Guardiola pierda la senda ganadora. Solamente necesita de una afinación entre un par de sus intérpretes y se resuelve el problema y así lo hicieron Lionel Messi y Xavi ante el Getafe.
Por ello nos cansamos de marcar que cuando una estructura está armada, se pueden cambiar los cimientos sin problemas y hasta inclusive carecer de alguno de ellos sin ver un derrumbamiento.
El Barça hace que el buen torneo del Real Madrid, que venció 3-0 al Espanyol, sea inútil y eso seguramente se transforme en frustración. No hay nada que hacerle, si el Madrid llega a protagonizar otro traspié, podríamos estar hablando de una Liga casi definida cuando quedan más de quince partidos.
Pues en conclusión, si el Barça no pierde esta clase de juegos donde siente la inferioridad numérica, deberíamos verlo en el campo con mitad del equipo y así como la FIFA manda, se suspendería el juego otorgándole los puntos al rival, de lo contrario será complejo que pierda.

Añadir un comentario


