
El último partido del entrenador holandés del Barcelona, Frank Rijkaard, fue una muestra futbolística de lo que ha sido el Barça en esta temporada. El camp Nou despidió con aplausos al entrenador que le ha dado dos ligas y la segunda Champions League al club.
Este reconocimiento es lo que manifestaba como lógico hace días atrás. Un entrenador que ha ganado tantos títulos con una institución, no debía irse por la puerta de atrás. Y la afición culé, se lo hizo notar con la ovación brindada a Rijkaard en su partido frente al Mallorca.
En cuanto al resultado el gran ganador fue la visita, que consiguió alzarse con tres puntos muy importantes. El triunfo del Mallorca por 3-2, puso un cierre de temporada para el Barcelona muy gris. Los goles fueron marcados por Valero (67), Webo (70) y Güiza (90) para la visita, mientras que Henry (17) y Eto’o (56) anotaron para el Barca. Pese a los goles obtenidos el francés y el camerunés se llevaron todos los insultos y silbidos de los hinchas.
Un capitulo aparte y como casi siempre, fue para Lio Messi quién tuvo una gran actuación pero no fue suficiente para despedir a Rijkaard como se lo merecía. El público cumplió con los laureles brindados, mientras que los jugadores quedaron en deuda como en toda la temporada.
Vía: espn
