
La final de la Copa del Rey disputada en Mestalla, solamente tuvo un equipo dentro del campo de juego y ese fue el Barcelona. Las diferencias abismales que os planteaba antes del inicio de este partido, se hicieron presentes en Valencia y con gran notoriedad.
Solamente un espejismo en los primeros minutos del juego, hizo que los vascos se ilusionen con una victoria por el gol de Toquero. Pero, un gran gol de Touré abrió el camino para que en la segunda mitad Messi, Bojan y Xavi den cifras definitivas al 4-1 para los de Guardiola.
Con una formación en las que se evidenciaban las claras ausencias de Henry e Iniesta entre otros, el Barça fue ampliamente superior a su rival y quedó claro que el esfuerzo y el desempeño de los de Caparrós no fue suficiente para suplir su ausencia de fútbol.
Me parece que la suerte estuvo del lado de los vascos, pero no supieron aprovecharla. Pues, encontrarse con un gol tan temprano fue lo ideal, pero con un excesivo método defensivo, lograron que el Barcelona los acorrale en su campo y terminaron desbordados por todos los sectores.
Guardiola ha construido el primer bloque de una pirámide que tiene tres piezas. La Copa del Rey ya está en las vitrinas culé, la Liga está a un paso y el camino más complicado conduce a Roma…
