
Estuvo muy apretado y de no ser por las manos salvadoras de Pinto que le tapó un penalti a Martí, no sé que hubiese sido del Barça. El Mallorca lo complicó más de lo pensado y con el 1-0 los locales buscaron concretar la hazaña ante un Barcelona que no estaba para nada bien.
Pero, como es costumbre en los equipos grandes, siempre se guarda un as en el banquillo y el del Pep era nada menos que Lio Messi. El argentino entró y marcó el gol del Barça ante una distracción de los locales con una exquisita definición ante la salida estéril de Lux.
Messi es de aquellos futbolistas que no solamente con el balón ponen nervioso a sus rivales, sino también con su presencia. Pues, el Mallorca lo sintió y desde el ingreso del crack culé no volvió a mostrar el mismo fútbol.

Este resultado puede darle ánimo a los azulgranas, para intentar sumar nuevamente en la liga el fin de semana. Pero el dato llamativo que el Barça recibirá al Athletic, lo que podrá tomarse como un adelanto de la final de la Copa del Rey.