Habíamos manifestado que no cabía otra posibilidad que no sea ganar para el Real Madrid ante el Zúrich. Pues, por momentos costó más de lo deseado y si no fuera por la floja tarea del portero rival no sé que hubiese pasado.
A fin de cuentas, el Madrid ganó 5-2 pero, si no ha visto el partido os aseguro que el marcador final no refleja lo que pasó en el campo. Pues, no es que el Zúrich lo pasó por encima y no pudo concretar pero, tampoco lo hizo el Madrid algo que sí se esperaba de los conducidos por Pellegrini.
El Madrid cuenta con las ráfagas de inspiraciones que pueden producirle sus individualidades y por ello ha ganado. Es decir, se ganó ante un rival más que accesible pero, éste también logró complicarle la vida.
Falta pasta para ser un equipo, aún son un par de individualidades pero, por lo menos los resultados se están dando que es muy importante.