
Se vio en un par de jugadas ante el Lyon, que Gonzalo Higuaín pecó del egoísmo que se le reconoció siempre a Cristiano Ronaldo. Pues en dos ocasiones tuvo la posibilidad de asistir al portugués y liquidar la serie, pero como un artillero nato prefirió rematar él y ello provocó la ira de Cristiano.
La derrota ha sido dura y dejará tela por cortar. En estos momentos se dice que la relación entre Cristiano y el Pipita no es buena y que muchos temen por la ruptura de un vestuario que está golpeado. El luso le protestó airadamente al argentino en el campo por no cederle el balón y parece que no quedó todo allí…
Estas cosas suceden cuando dentro del once inicial existen dos atacantes con alma de centrodelanteros, que viven por y para el gol. Ese egoísmo comprensible que tienen los delanteros, lleva a estos problemas de equipo, donde un balón no cedido a un compañero mejor ubicado, dejó al Madrid fuera de la Copa.
No vamos a caerle a Higuaín por la eliminación, porque el chaval viene tirando del carro sólo hace tiempo. Pero en esta oportunidad y como en pocas ocasiones creo que Cristiano tiene la razón, ya que en sendas jugadas estaba mejor ubicado para definir si el argentino le hubiese pasado el balón.
