Era el partido más esperado de la jornada en la Premier, pese a que el Chelsea ya había ganado su encuentro y asegurado ser el único líder, pero el Arsenal y el Manchester United peleaban por ver quien sería el escolta que aceche a los de Carlo Ancelotti.
Jamás pensé que siendo el Arsenal el conjunto más goleador del torneo y jugando en el Emirates Stadium recibiera tal paliza de los conducidos por Ferguson. Fue victoria por 1-3 para el Manchester United, pero créanme que la diferencia pudo ser mayor si la visita hubiese terminado mejor algunos contraataques.
Fue una demostración de carácter y de un fútbol sobrio, pero contundente la que brindó el United. Con esta victoria ha quedado como el candidato más firme a pelear con el Chelsea la Premier y el Arsenal quedó más cerca de quienes ostentan el tercer puesto.
En definitiva, me quedé sorprendido con el resultado del juego. Es cierto que fue atractivo, pero si solamente vemos la cara que tenía Arséne Wenger, desencajada como pocas veces, nos damos cuenta de lo sufrió el partido el Arsenal. Por el otro lado, es para destacar la gran actuación otra vez de Wayne Rooney, el pichichi del torneo.
