
Sí que debe dar bronca esta clase de partidos, sobre todo para una institución como el Villarreal que hace tiempo viene trabajando muy duro para conseguir un título. Los de Pellegrini no pudieron salir del 1-1 ante el Panathinaikos en El Madrigal, pese a ser muy superiores.
El submarino amarillo pasó por encima a los griegos, pero lamentablemente viene careciendo de efectividad en la Champions como en la Liga. Solamente Rossi se presenta como la carta goleadora del conjunto español y en la Champions no se puede depender solamente de un hombre.
Tan errático fue el resultado para el Villarreal, que hasta casi lo pierde por un exceso de confianza de Diego López, el cual metió su cuerpo dentro de la portería ante un inofensivo disparo de Karagounis.
La vuelta será complicada en Atenas y si Ten Cate vuelve a plantear un equipo cerrado como el de ayer, porque el resultado le favorece, el Villarreal la tendrá más que difícil.