El tercer encuentro de los ibéricos en el Mundial de fútbol sala, no hizo más que afirmar el buen juego que posee la “roja”. España derrotó 4-0 a República Checa.
Lejos quedó ya el empate de la primera jornada ante Irán y los conducidos por José Venancio dominaron el cotejo a su placer.
Con ésta victoria, España quedó como único líder del grupo D con siete unidades. Pues a ciertos equipos les vienen bien una bofetada al inicio para demostrar su potencial y España parece haber sentido esto.
Vía: Marca