Sobran los motivos para estar más que contentos por el logro de la Selección de Futbol Sala en el Europeo de Hungría, pues no sólo se aferró a los resultados y a cuidar su portería. Todo lo contrario, siempre buscó exhibir su mejor juego.
El vistoso y maravilloso juego que viene desarrollando desde hace varios años y que tantos frutos les está regalando a este deporte, se hicieron presentes en Hungría para que la roja consiga el quinto título y el tercero de manera consecutiva.
Antes del inicio del europeo hablamos de las bondades que contaba la plantilla de José Venancio López, la experiencia de Javi Rodríguez, Daniel y Luis Amado, la juventud de Lin y Torras que de conjugarse España estaba en reales condiciones de repetir el campeonato.
Sin embargo, uno no esperaba que la unión y el equilibrio que mostró el grupo fuera tan fuerte, por eso la Roja es pentacampeón europeo y lejos la mejor de todas.

