
Si tenía ilusiones de ver un buen partido en la primera ronda del Mundial, era el choque entre Holanda y Dinamarca, pero lamentablemente fue una decepción. A tal punto que el marcador se abrió por un gol a propia puerta del danés Agger.
Holanda no es lo mismo sin Robben, tiene excelentes jugadores como Sneijder, Van Persie, Kuyt y Van der Vaart, pero la manija de este conjunto es nada menos que el jugador del Bayern, que está afuera por lesión. Muy pobre fue lo de la Naranja Mecánica, pero se encontró con un regalo que no desaprovechó y terminó de concretar sobre el final.
Lo de Dinamarca fue aún más discreto. Llegaba como un equipo que había perdido solamente un juego en las eliminatorias y que había goleado a Portugal en Lisboa, pero jugó como un equipo que se marchará en primera ronda. Deberá corregir mucho Morten Olsen si no quiere ir derecho al fracaso.
Lo mismo pasó con Camerún que cayó por 1-0 ante Japón. Es cierto que el seleccionado africano con más presencias en los Mundiales, mereció mejor fortuna, porque tuvo situaciones para al menos igualar, pero su juego tampoco fue lo esperado.
Los nipones llegaban peor a este encuentro, pero recurriendo a reiterados centros desde la derecha, encontraron los tres puntos y ahora están a un partido de clasificarse a los octavos de final, para repetir lo hecho en el Mundial de su país en 2002.