
Esta clase de juegos nos dan una muestra de la diferencia que existe entre los buenos jugadores y los cracks. Pues el uruguayo Diego Forlán fue suplente y casi no había generado peligro, pero bastó que se inspirara dos segundos dentro del área del Galatasay para eliminarlo de la Europa League.
Fue duro como preveíamos el juego en el Infierno de Estambul, los locales golpearon demasiado, hasta le rompieron la cara al Kun Agüero que se fue lesionado con un traumatismo en el mentón. Pero el Atlético de Madrid ha obtenido una clasificación histórica, pocos equipos han definido una llave a su favor en Turquía y más aún en la casa del Galatasaray.
El próximo rival de los colchoneros saldrá del choque Sporting-Everton y cualquiera de los dos equipos es un juego más que ganable para los de Quique. Parece que sobre la recta final de la temporada el Atlético quiere borrar todo lo malo que ha hecho en el torneo doméstico y ojala pueda lograrlo.
