
Un partido para el olvido es lo que brindaron Francia y Rumania en la apertura del Grupo C de la Eurocopa Austria-Suiza. Los franceses tenían la responsabilidad de ganar por ser el equipo más fuerte de los dos. Sin embargo, Francia decepcionó ante una Rumania que se defendió casi en todo momento.
Sin Henry y sin Vieira los franceses demostraron no tener producción de fútbol. Toulalan y Anelka reemplazaron a ambos pero no fueron lo mismo. Rivery era lo mejor que había en Francia y estaba en el lateral izquierdo. Las ocasiones de gol fueron casi inexistentes.
Por el lado de Rumania los referentes eran Chivu, Cosmin y Mutu quienes tampoco generaron demasiado. Los rumanos defendieron un valioso empate con el peso de saber que todos creen que son los más débiles del grupo que conforman Holanda e Italia.
La entrada de Benzema, Gosmin y Nasri no le dieron a Francia mayor dinamismo, ni siquiera el suficiente como para ganar por la mínima. Fue un empate justo para los dos. Rumania porque se defendió muy bien y Francia porque no hizo demasiado por molestar a los rumanos.