
El pueblo uruguayo está de festejo y la verdad, no es para menos. Esta selección le ha devuelto las esperanzas de ser nuevamente una potencia, como lo fue en los principios del profesionalismo y donde consiguió ganar sus dos Mundiales, el primero en Uruguay y el segundo en Brasil.
Los conducidos por Tabarez vencieron a Corea del Sur por 2-1 con dos tantos de Luis Suárez, el segundo de antología. En un partido muy parejo, los sudamericanos sacaron su garra cuando los norcoreanos le igualaron el partido y con la magia de sus atacantes, consiguieron avanzar a los cuartos de final, después de 40 años.
Uruguay es un conjunto rudo desde el centro del campo hacia atrás y tiene adelante dinamita, por ello se perfila como uno de los grandes candidatos a disputar las semifinales y porque tiene una llave accesible, dentro de todo.