
Si el Liverpool FC necesitaba recuperarse antes de un choque trascendental el próximo domingo por la Premier League, debía hacerlo entre semana y por la Europa League. Afortunadamente la recuperación llegó en gran forma, no sin mucho trabajo, pero con un marcador global de 4-1 ante el Steaua de Bucarest.
Ante las ausencias notorias de Fernando Torres y Steven Gerrard en el conjunto de Anfield, fue Joe Cole quien tomó la posta del equipo y fue quien comenzó a encaminar una victoria que también se sustentó en el doblete de David Ngog y el aporte de Lucas.
Roy Hodgson se la jugó por guardar a varios de sus titulares y la verdad le salió redondo. Esto nos da la pauta de que podremos ver un partido muy intenso entre el Manchester United y el Liverpool el próximo fin de semana en Old Trafford.
Los Reds necesitaban recuperar la confianza para afrontar un partido tan importante y comenzar a recortar diferencias con los equipos de arriba, entre ellos el United. El equipo de Anfield hace desde 1990 que no gana la Premier y el domingo puede quedar prácticamente despedido de otra posibilidad para cortar la racha negativa.