Después de haber dado toda una vida futbolística y a punto de cumplir 41 años, Paolo Maldini se retiró del fútbol con una bochornosa despedida del Milan. La verdad, me dio vergüenza ver como los barras del Milan insultaron a un jugador que ha ganado todos los títulos posibles con dicha casaca y la del seleccionado italiano.
Maldini tuvo el coraje de enfrentarse a los aficionados de la curva sur de “San Siro”, los denominados barras bravas, quienes pusieron una bandera que decía: “Gracias capitán: sobre el campo un campeón infinito, pero has faltado al respeto a quién te ha enriquecido”. Además, estos incoherentes aficionados estaban acompañados con camisetas de Franco Baresi, quien dejó el brazalete a Maldini en 1997, y adorando con cánticos sobre que “sólo hay un capitán (Baresi)”.
Realmente me parece que Maldini no merecía una despedida tan bochornosa del estadio “San Siro”, un lugar en donde forjó sus 24 años de carrera y que le valió ser considerado como el mejor lateral izquierdo de la historia.
Maldini respondió a los reproches diciendo: “Estoy orgulloso de no ser uno de ellos”, algo que denota lo correcto que ha sido dentro y fuera de un campo.
