
Si algo le faltaba a Daniel Alberto Passarella era ser presidente del Club Atlético River Plate. Pues, el “Kaiser” se consagró como futbolista en la entidad de Núñes, luego como entrenador en su primera etapa, no así en la segunda y ahora busca recomponer la imagen del millonario como presidente.
En una elección más que polémica, como todo lo que se hace en la Argentina, Passarella terminó venciendo a Rodolfo D’Onofrio por seis votos, aunque éste último reclamó ante la Justicia Civil por considerar que existieron votos irregulares que definieron la elección a favor de Passarella y de hacer lugar conllevaría a extender la gestión del actual y nefasto presidente del club, José María Aguilar.
Creo que las denuncias de D’Onofrio son en base a una impotencia por verse ganador antes de tiempo. Pues, el político contaba con el apoyo de otro ídolo de la institución, Enzo Francescoli, al cual la gente parece haberle dado la espalda y elegir al Kaiser como su representante mayor.
Es cierto que podéis decir que solamente hubo seis votos de diferencia y que no se puede hablar de darle la espalda a Francescoli. Lo concreto es que la diferencia real es mucho mayor según Passarella, él denunció que se le taparon las boletas de su lista y se pusieron otras con el nombre de “Frassarella”.
Me parece que ha ganado la seriedad, la prestancia, la oposición y por sobre todo la mano dura, algo que le falta a este club, que durante los ocho años del aborrecible Aguilar no tuvo y que los aficionados de River esperan que Passarella pueda recobrar.
