Muchos veces se habla de amistosos internacionales, pero solamente por cuestiones léxicas y de significados, porque existen cotejos que nada de amistoso tienen. Y en general, muchas veces los partidos amistosos terminan siendo más picantes que los correspondientes a alguna competencia porque los jugadores tienen vía libre para no recibir sanciones que los comprometan.
En el juego que vimos entre España y Chile, no solamente vimos un excelente partido desde lo futbolístico, es cierto, con muchos errores, pero sin dudas que para los espectadores que haya cinco goles siempre reembolsa el dinero invertido en la entrada. Pero también hemos visto un clima muy caliente, sobre todo en una tangana que se produjo por la calentura de Vidal ante los regates de Iniesta.
Parece que los problemas entre los jugadores del Madrid y el Barcelona quedaron aparte, o en todo caso nunca hubo tales problemas y la prensa aprovechó ello para vender periódicos, algo que no sería de extrañarse con los medios deportivos tan sensacionalistas que tiene el país ibérico.
En definitiva, creo que Chile ha jugado un muy buen partido, como en general lo viene haciendo con Bichi Borghi, pero tiene un problema muy grande y es que no consigue ganar. Es muy frágil en defensa y eso le cuesta caro, porque un equipo que casi siempre marca, no puede terminar perdiendo.
Y por España, creo que las individualidades han resaltado más que nunca hoy, sobre todo la de Andrés Iniesta, hombre que convirtió un gol clave para la remontada y que asistió a Cesc para el segundo. Fábregas también fue importante en cuanto a su ingreso y creo que Del Bosque ya no se podrá dar el lujo de dejarle en el banquillo.