
Mansamente podríamos titular, crónica de un final anunciado. Pues, estaba más que claro que “Cholo” Simeone si quedaba eliminado de la Copa Sudamericana se iría de River Plate.
El conjunto millonario quedó afuera del certamen internacional, tras igualar con las Chivas de México 2-2 en tierras aztecas, pero habiendo caído 1-2 en el Monumental. Pese a que el conjunto de Simeone jugó unos muy buenos 60 minutos de juego, en 10 minutos echó a perder todo lo realizado.
Una vez más los jugadores no estuvieron a la altura de la historia de esta camiseta, le faltaron el respeto, la dejaron en lo más bajo del fútbol mundial y nunca entendieron en que club están jugando. Todas estas causas fueron pagadas por una persona honesta, trabajadora, y obsesiva como el Cholo.
Lamentablemente es más fácil despedir a un entrenador que a 23 futbolistas, pero creo que aquí si se producía la segunda opción, ninguno de los aficionados del millo hubiera estado descontento. “El peor River de la historia”, así será recordado este año para Simeone, pese a que obtuvo el torneo local hace tan solo cuatro meses.
La cabeza de Simeone ya rodó, me pregunto que se espera para hacer lo propio con la del presidente José María Aguilar, el dirigente más nefasto en la historia del club. Una persona desprolija hasta en su aspecto físico, que ha transformado una institución ganadora por excelencia, en un club de vándalos y sin respeto futbolísticos para los rivales.

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