
Nadie se imagina que un equipo débil como el Zúrich pueda por lo menos empatar con el Real Madrid galáctico versión 2009. Ni en la cabeza de Pellegrini ni en la de ninguno de los jugadores como de los aficionados se piensa dejar algún punto en el inicio de la Champions League.
Se sabe que esto es fútbol pero, si vamos a la lógica el Madrid debería vencer como mínimo por dos goles de diferencia y precisamente esa responsabilidad puede agrandar a los jugadores del Zúrich.
Es decir, la formación inicial del conjunto local sabe que no tiene nada por perder, que en todo caso si cayeran ante el merengue sería el resultado lógico. Por ello, puede ser que veamos a un Zúrich más suelto y si ha llegado a la Champions por algo debe ser…
