
El Chelsea ganaba uno a cero, con un gol de Deivid en contra, pero no supo manejar el partido y definirlo, por eso lo pagó caro. El Fenerbahce conducido por el brasileño Zico, demostró que tiene agallas para enfrentar a rivales superiores en lo previo.
Con más empuje que fútbol, el equipo local consiguió dar vuelta el resultado, y terminar ganando po 2-1. Los goles marcados por Richards y Deivid (reivindicándose del autogol), le facilitaron al equipo turco mantener la llave abierta. Teniendo en cuenta además que este equipo demostró hacerse fuerte de visitante cuando eliminó al Sevilla en octavos.
Por su parte el técnico del Chelsea, Avram Grant, dispuso una formación demasiada conservadora a la que nos tenía acostumbrado. Paro a su equipo con un esquema de 4-1-4-1, dejando como única punta a Didier Drogba.
Talvez el gol tempranero a favor del equipo inglés, lo perjudicó. Ya que con la formación presentada y el marcador en ventaja, se retrasó más de lo debido y terminó pagándolo muy caro. Si bien es cierto que contó con un par de situaciones claras para aumentar el marcador, no lo pudo conseguir. Y esto le posibilitó volverse a Londres con una derrota, que seguramente deberá trabajar para meterse en las semifinales.