
Lo ha dicho el propio Tigre Woods, ahora solamente le resta ganar un título en la Antártida porque después lo ha hecho en todos los continentes posibles. Dudo que se juegue alguna vez un certamen de golf en la Antártida pero, puede ser un nuevo desafío para una persona que ya le cuesta encontrar motivación al haber ganado todo.
Los 68 golpes con los que Tiger Woods se coronó en el Masters de Australia, fue su mejor golf de lo que va en la temporada o por lo menos desde el retorno de su lesión, bajo mi óptica.
El público presente en el Kingston Head Golf Club, tuvo el privilegio de ver como el norteamericano ganaba un premio con una demostración del nivel que se le conoció y que parece estar recuperando.
