
Casi una década tuvo que esperar el país que posee al mejor jugador de golf del planeta, Tiger Woods, para volver a obtener la Ryder Cup.
Claro que el número uno, no fue de la partida por la lesión en su rodilla y Estados Unidos afrontó el certamen con Padrai Harrington como máximo estandarte. Del lado de Europa, Sergio García llegaba con todos los laureles, pero ambos golfistas tuvieron un fin de semana decepcionante.
Los norteamericanos prevalecieron en el marcador final por 16,5 a 11,5, gracias a la buena labor en equipo que realizaron sin depender de sus individualidades y pudieron celebrar después de nueve años la obtención de la Ryder Cup.
