
El comienzo de la Copa Mundial de Hockey Hierba suponía un reto complicado para el seleccionado de la Argentina, pues la incógnita estaba en saber si la plantilla estaba en condiciones de soportar la presión de la afición, es decir, como canalizar el aliento de las 12.000 almas que se harían presentes en el estadio de Rosario.
Las albicelestes demostraron que jugar de local y con su público a favor no les resulta complejo. Y su máxima figura y mejor jugadora del mundo, Luciana Aymar, se encargó de explicarlo en la pista sintética. La rosarina estuvo incontenible, fue difícil de marcar por parte de las defensas de Sudáfrica y se despachó en la inauguración del campeonato con un “hat trick”. Por ella, pasó todo el juego de Argentina, fue la que generó cada situación de peligro en el arco rival, con un talento increíble y digno ver.
Las leonas con “lucha” a la cabeza tienen un plus de ventaja invalorable, Aymar ha mostrado que ha llegado a la Copa Mundial en su mejor performance y además poder jugar en su propia ciudad, con su gente en las gradas le otorga un valor imposible de explicar para una jugadora que lo ha ganado todo, pero que quiere despedirse del seleccionado con el segundo título mundial y ganándolo en casa.
