Está muy claro que cuando uno disputa una competencia quiere ganarla y llevarse todos los laureles, sin embargo el Athletic de Terrassa sabía de corría con cierta desventaja en la Copa Europea de Hockey Sala.
Las diferencias con sus rivales no tienen que ver con las condiciones de sus jugadores, sino que en los últimos tiempos varios miembros del equipo sufrieron alguna que otra lesión y se sobrecargó la exigencia para otros integrantes que carecían del suficiente roce internacional. Cuando se menciona “roce internacional” se hace referencia a la falta de competencias fuera del país que permitan seguir desarrollando y mejorando el nivel de la competencia local.
Pese a ello, los de Roger Pallarols se las ingeniaron con talento, riqueza técnica y mucha voluntad para alcanzar las finales. En la cual se enfrenaron a un rival de suma jerarquía, Rot – Weiss de Alemania, conjunto que fue muy superior al todos los participantes y fue un justo vencedor y hacedor del título europeo.

