
El inmenso recorrido de la antorcha olímpica sigue llegando a lugares sensacionales. La nueva escala fue “el techo del mundo” como se lo conoce al monte Everest.
A unos 8.850 metros sobre el nivel del mar llegó el fuego sagrado. Los montañistas encargados de llevarla recorrieron esta longitud en cinco tramos diferentes.
Este histórico ascenso donde la llama nunca había posado, fue clave para que China demuestre su hegemonía territorial en el Tíbet. La niebla, la lluvia y el frío no impidieron la emoción de los alpinistas cuando posaron la llama sobre la cima del Everest, un espectáculo maravilloso.
Foto: as