
El extremo en Japón llega a todos los ámbitos, sobre todo a lo que tiene que ver con el orden, respeto por la nación e imagen hacia el mundo exterior. Por tal motivo, el gobierno nipón ha decidido que todas aquellas nadadoras que incluyan tintes de pelo, excesiva decoración de uñas o pendientes en las orejas serán sancionadas de por vida.
Parece algo realmente extraño si lo miramos desde España u cualquier otro país con diversas costumbres. Pero, está claro que la cultura occidental es bien diferente y principalmente en esta clase de aspectos.
Particularmente no me parece correcto. Es más, considero que un deportista no va a dejar de ser mejor por su estética, pero en fin, son cuestiones gubernamentales de cada país.