
Rafa Muñoz venía de atravesar un difícil momento con las sospechas de dopaje y las posibles sanciones de la Federación Internacional de Natación, pero un buen gesto de la FINA le permitió demostrar su valía con el oro en los 50 metros mariposas.
El cordobés apostó a todo o nada en la final y se llevó la mejor presea de la competencia, su esfuerzo y tenacidad en el europeo de Budapest le han brindado otro oro. Pero este con un sabor muy particular que no se olvidará tan fácilmente por la situación vivida en la previa por el nadador.
Rafa volvió a ratificar que pese a no estar entrenado de la mejor manera, sigue siendo uno de los mejores en la especialidad de mariposa. Quién sabe si se hubiera centrado de lleno en los últimos meses a nadar y ejercitarse no hubiese batido su propio récord.
Lo que si podemos afirmar es que Rafa Muñoz dió muestras del verdadero talento que posee, que más allá del traje de baño que se calce la conquista de un nuevo récord esta siempre latente.
Además volvió a ratificar la confianza con su público y le confirió un giño a los jueces que le permitieron ser parte del torneo. Ojala esta grata actuación y la conquista del oro sirva para pagar las deudas de Rafa.
