
La religión es tomada de manera muy diferente en diversos países del mundo. El 70% de la población en Sri Lanka practica el budismo y eso puede generar reacciones que son inentendibles en otros países como Pakistán.
Allí, el seleccionado de críquet de Sri Lanka padeció uno de los peores atentados que se hayan registrado en los últimos años.
Un grupo de terroristas armados con AK-47, granadas y cohetes intentó interceptar el autobús de la delegación, pero gracias a la buena tarea del conductor pudieron escapar con vida, aunque seis jugadores y un entrenador están heridos, dos de gravedad.
Pero, lo peor de todo es que ocho policías que debieron interponerse para salvar la vida del seleccionado de Sri Lanka, terminaron muertos. La locura envuelve al mundo y sobre todo en estas tierras, donde el vivir en paz parece una guerra.