
Dos partidos ganados y dos perdidos, dejan a España teniendo que ganar la última jornada ante Corea del Sur y depender de un par de resultados en la segunda fase. La derrota sufrida ante Croacia por 22-32 os ha dado un fuerte cachetazo.
Los de Valero Rivera volvieron a dejar una pobre imagen y no pudieron aprovechar la superioridad numérica en gran parte del juego. Alrededor de quince minutos estuvo España con un hombre de más y sin embargo fue cuando más goles se recibieron y menos se concretaron.
No sé hasta qué punto le hizo bien comenzar un Mundial con rivales tan débiles. Pues, sencillamente llegas sin un buen ritmo a encuentros trascendentales como éste, pero es cierto que tampoco es una buena excusa para tapar el pobre papel realizado.
Creo que si tuviera que destacar a un jugador me costaría mucho. Tal vez, Barrufet fue quien más se lució, pero está claro que si hablamos que la figura fue el portero, el equipo ha jugado muy mal.