
Crónica de un final anunciado. Sí, aquellos que entendemos el deporte motor y por sobre todo las dos ruedas, sabíamos que la caída sufrida por Jeremy Lusk no generaba muchas esperanzas de supervivencia.
Prácticamente, es imposible que una persona se salve realizando semejante maniobra y estrellando la cabeza de forma completa sobre el suelo.
Es lamentable, pero cuando muchas veces acudimos a ver un deporte de riesgo, jamás pensamos que podemos terminar siendo testigos de una catástrofe como la muerte de Lusk.
