
Suele decirse que ver siempre al mismo campeón no es buen negocio para el deporte. Claro que estas palabras las esbozan quienes buscan hacer negocios con las actividades deportivas.
Puede que esto fuese lo que pasó en el Campeonato Mundial de Kárate. Los pupilos de José María Martín Nieto se quedaron a las puertas de su cuarta final, luego de caer en semifinales ante Serbia y con un arbitraje pésimo.
El colegiado italiano, si le puede denominar así, marcó fallos insignificantes en contra de los españoles, tan grosera fueron las sanciones mal aplicadas que dio lugar a las especulaciones. España iba en busca de cuarta corona y como os manifesté al inicio, tal vez eso le haya molestado algún personaje codicioso.
Vía: Marca