No solo se deben tener agallas para escalar tan alto, sino que ya pasamos a hablar de condiciones físicas y humanas sobrenaturales.
La vasca Edurne Pasaban se ha coronado su duodécimo “ochomil”, transformándose en la primera mujer nacional que lo logra. El alpinismo es muy rudo y creo que esta coronación es como un oasis en medio del desierto, para poder continuar adelante, porque aún existen objetivos.
Sería muy bueno que Pasaban pase a la historia como la primera mujer del mundo en coronar los 14 ochomil, así que deberemos esperar a ver si puede ir por este reto.
