
El mejor rugby mundial ha vuelto al ruedo durante el fin de semana. Hemos tenido unos encuentros de lujos para deleitarnos frente al televisor con cada pelota disputada entre los mejores equipos del planeta.
El inicio del certamen tuvo una victoria del vigente campeón, Gales sobre Escocia por 26-13, demostrando una clara superioridad. Los ganadores en 2008 prácticamente dominaron el juego a placer y nunca sufrieron molestias por parte de los escoceses.
En lo que bajo mi punto de vista fue el mejor partido de la primera jornada, Irlanda volvió a ganarle a Francia después de seis años. Desde 2003 que los verdes no vencían a los galos y esta vez lo hicieron por 30-21.

Irlanda y Francia brindaron un espectáculo dignísimo, proponiendo atacar por todos los sectores del campo y en donde el triunfo quedó para los locales por marcar un try más.

En el partido inaugural, Inglaterra marcó la lógica y derrotó a Italia por 36-11 con clara comodidad en Twickenham. Los británicos contaron con una excelente actuación de Andy Goode y aprovecharon los errores que cometió Italia para inclinar rápidamente la balanza en su favor. No tuvo grandes lucimientos el conjunto de Martin Johnson, pero con solamente poco le bastó para ganar.