
La llegada del entrenador francés, Regis Sonnes, le brindó aires nuevos a una plantilla desahuciada y necesitada de resultados. Sin embargo, pese a las nuevas metodologías implementadas por el galo, con la nacionalización de extranjeros para vestir la camiseta roja, los resultados no han aparecido en su plenitud.
¿Será cuestión de espera más tiempo? Pues Sonnes no ha alcanzado una temporada completa al frente del seleccionado, pero la falta de resultados en el corto plazo manda también en el universo de la ovalada.
De momento la llegada de mayoría de extranjeros nacionalizados a la plantilla del “XV del León” solo ha mostrado algunos buenos minutos de juego ante Rusia, Canadá, o la victoria ante Namibia. Pero eso no basta, se necesita de una continuidad en el juego que permita mantener una regularidad.
Las ilusiones que habían depositado en el inicio del Xl Naciones B eran muchas, pues todos imaginaban un certamen distinto para España, que estaría disputando los primeros lugares y no la zona de descenso.
Pero los primeros dos encuentros fueron dos mazazos muy duros, especialmente el de Georgia, lo que obliga a replantearse algunas cuestiones técnicas y también diligénciales sobre lo que se busca para el rugby ibérico en los próximos años.