
Un equipo que no termina de arrancar, con jugadores que ya pasaron su cuarto de hora, con juveniles que se creen Lionel Messi, con directivos que sencillamente dan pena, así está La Roma en la actualidad, dando pena. A todo esto se le suma Luis Enrique, un entrenador que parecía haber encontrado el rumbo del equipo, pero que la derrota ante Udinese ha vuelto las cosas a la normalidad.
Pero la peor noticia llegaría tras la derrota consumada en la última jornada, lo cual confirmó la división del vestidor entre los veteranos como Perrotta, Daniel Osvaldo y los jóvenes José Ángel, Eric Lamela, Bojan, Pjanic, entre otros. La historia fue así, en una jugada ante Udinese, Lamela no terminó de la mejor forma la acción y remató al arco cuando tenía pase a Osvaldo. Al cabo del partido, el ex Espanyol le recriminó a su coterráneo la acción y le arrojó un golpe, mientras que Lamela respondió con un botellazo.




Si le hubiesen preguntado a Pellegrini si iba a necesitar de los servicios de Álvaro Negredo cuando llegaron al Madrid Ronaldo, Benzema, Kaká y con la vigencia de Higuaín, Raúl y Robben seguramente habría dicho que no.
Así lo manifestó Silvio Berlusconi, Primer Ministro electo de Italia y dueño del Milan. El dirigente y empresario le dio el visto bueno al magnate estadounidense George Soros para que compre a la AS Roma.