
Lo que se vendía en la previa como el partido más atrayente de este 2008 en Sudamérica, terminó siendo un fiasco. Brasil y Argentina igualaron en cero, en uno de los peores encuentros de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010.
Lejos quedó el Brasil de Pelé, Garrincha y Babá es cierto, pero tampoco es que el fútbol brasilero no crea jugadores. Lo indiscutible es que el seleccionado de Dunga, mostró la cara más pálida de los últimos 20 años en Belo Horizonte.
Un Adriano fuera de peso, Robinho temeroso y Julio Baptista sin luces, fueron las principales cartas ofensivas de la verdeamarela. Ni que hablar de Diego, quién ingresó por Anderson lesionado y se fue remplazado en el segundo tiempo. Si ese Diego que se moría por ir al Real Madrid, creo que con su nivel actual le queda grande el fútbol playero.


