
El desmembramiento que comenzó con la salida de David Villa, lógica por cierto, parece seguir esta temporada en el Valencia. Y es que el Chelsea ha vuelto a la carga por Juan Mata, ya que la entidad de Abramovich estaría dispuesta a pagar una cifra cercana a los 30 millones de euros.
Lo concreto es que cuando Villa se fue el Valencia estaba inmerso en una crisis económica que obligó al club a no adquirir refuerzos de renombre. Lo mismo podría pasar esta temporada, porque claramente el club ché se está jugando un campeonato económico más que uno futbolístico.
Es cierto que la operación aún no se ha cerrado por completo, pero solamente faltan los flecos, por lo que es casi un hecho que Mata se marche del Valencia. Y con esta salida, creo que el Valencia no puede aspirar más que obviamente a quedarse en primera y a pelear por un puesto en la Europa League, ni siquiera para la Champions.
A excepción de que se traigan dos delanteros que tengan una media de 15 a 18 goles por temporada y no digo que tengan renombres, sino que sea efectivos y en el mercado europeo y sudamericano hay muchos nombres para tener en cuenta. Está perfecto que se busquen acomodar las finanzas del club, pero sin descuidar lo deportivo.