
Ahora sí, se acabaron todas las palabras y llegó el momento de los hechos. El fútbol que desplegaran los cuartos de final de la Champions League, no será de un alto voltaje. Por diversos motivos, por que existen técnicos que en el pasaje a la semifinal se juegan mucho más que un boleto.
Las presiones que rodean a los equipos más grandes de Europa por obtener la copa, son totalmente opuestas a las que viven aquellos que llegaron a esta instancia sin proponérselo desde el inicio. Es decir, las obligaciones y urgencias que poseen el Barcelona y Frank Rijkaard, no se asemejan en lo más mínimo a las de su rival el Schalke04 o a las del Fenerbahce turco. El Barça con una plantilla 80% superior a la de estos equipos, aunque diezmada en la actualidad, tiene el compromiso de conseguir la “orejona”, para tratar de componer una temporada irregular. Fuera de la Copa del Rey, lejos (por no decir eliminado) de la Liga Española, tiene su única salvación en este torneo. Leer más


