
No fue nada bueno para la propia Maria Sharapova ser reemplazada en la Copa Confederaciones por bajo rendimiento. Esto le sucedía en febrero pasado, cuando la rusa caía ante la francesa Virginie Razzano en dos sets en cuartos de final, lo cual la llevaba a ser reemplazada en el single un día más tarde.
Pero durante el correr de 2011, Sharapova evolucionó notablemente en su juego, casi hasta llegar al nivel que le conocíamos cuando fue Nº1, allá por agosto de 2005. Es cierto, son seis años de diferencia y de desgaste los que pasaron, pero la nacida en Siberia aún tiene mucho para dar con sus 24 años.
La hora de la revancha en la Copa Confederaciones parece haber llegado para Sharapova y será nada menos que ante España los días 4 y 5 de febrero próximo. Para peor de España, la eliminatoria se jugará en suelo ruso con un frío terrible, pero claramente la peor noticia para el seleccionado ibérico, es la presencia confirmada de la actual Nº4 del mundo.






Vamos a decir que está donde debe estar, allí donde siempre comienza a emerger la mejor versión de Brasil.