
Generalmente los deportistas retirados descargan todos sus pecados deportivos en la creación de un libro. Pues, fue precisamente lo que hizo el ex tenista André Agassi, el cual manifestó en su libro “Open: an autobiography” haberse dopado y mentir a la ATP para no ser sancionado.
Uno de los que ha sido considerado dentro de los mejores jugadores de la historia del tenis mundial, confiesa así una acción repudiable y que sencillamente no le encuentro el sentido de contarlo ahora. Es decir, porque manifestar ahora que se dopó con “cristal” y ante la advertencia de la ATP por no superar un control de dopaje, señaló que la tomó por equivocación, cuando en realidad si hubiese tenido la testosterona suficiente tendría que haber aceptado el castigo en su momento.
Esto no hace más que demostrar el privilegio y protección de la ATP con los tenistas de elite. Muchos jugadores han tenido que ser sancionados por dopaje positivo y aceptar el castigo, recuerdo algunos argentinos en este momento y sin embargo en su momento se hizo la vista gorda con Agassi.
Además, estas declaraciones dejan más en evidencia la falta de equidad por parte de la ATP. Es decir, si en su momento lo perdonaron ¿Por qué Agassi hoy lo cuenta? ¿Está necesitando dinero o popularidad?
