
Toda edición de cualquier certamen tiene diversos partidos, con características que no se olvidan. El de Turquía y Croacia, ha entrado en ese ranking de partidos memoriosos, de los cuales siempre se recordarán.
Los noventas minutos de juego fueron para el bostezo, pero parece casi ilógico que en la prórroga, se den las mejores situaciones. Casi por consejo, si vamos a ver toda la acción allí, se debería jugar los tiempos adicionales directo, omitiendo el partido,





