La Premier League tiene todos los condimentos, de los buenos y de los malos, por ello acapara una audiencia impresionante en todas partes del mundo. Pues este embrollo que os traemos, podría definirse como un combate semifondo en una gran velada pugilística.
El Manchester United caía 0-2 ante el Everton y el entrenador del conjunto más popular de Manchester, Roberto Mancini se enfureció cuando su homónimo David Moyes retenía el balón en sus manos para no permitir que se reanude el juego rápido.
Mancini reaccionó arrebatándole el esférico de sus manos y luego increpándolo cuando Moyes protestó. Está claro que la actitud de Mancini no es la correcta, pero Moyes no tenía nada que hacer con el balón en sus manos.
