
El derbi de la jornada 36 en la liga española, terminó por hundir al Barcelona. La goleada por 4-1 que le propinó el Real Madrid en el Bernabéu, dejó a las claras el momento que atraviesa cada institución.
Desde mi memoria, no surgen muchos encuentros donde haya quedado plasmada tanta diferencia entre un equipo y otro. Los únicos dos encuentros que me resuenan en mi mente, son los dos 0-5 que sufrieron ambos conjuntos una vez por cada lado.
El pasillo de agasajo, que en lo previo parecía la muerte, terminó siendo lo mejor del partido para el Barça, ya que en esos segundos dejaron bien plantada a la institución, con un gesto digno de admirar. La peor parte para Rijkaard y sus pupilos, se la otorgaron los cuatro músicos del merengue. Raúl (12), Robben (20), Higuaín (62) y Van Nistelrooy (77), fueron los encargados de hacer sonar la melodía con la que bailaron los jugadores visitantes, pese al descuento de Henry (86).
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