
A ver, en primer lugar, dejemos en claro que no se va a correr una noticia semejante si definitivamente no se sabe ya el resultado final de la prueba antidopaje, porque de todas formas, ya la medalla dorada conseguida por el seleccionado español de baloncesto, en el Eurobasket de Lituania, queda manchada.
Evidentemente hay un jugador español que ha dado positivo y se está trabajando de la mejor forma para que esto no cause una seria conmoción, no solamente en el baloncesto español, sino en todo el deporte de la tierra ibérica y de Europa. La noticia que salió en el diario lituano “Lietuvos Rytas” y que vincula a un jugador español y a otro macedonio, fue confirmada por la directora de la Agencia Lituana Antidopaje, Eve Staniküniene.
Habrá que esperar a que corran las horas para conocer finalmente los nombres de los jugadores que dieron positivos y en especial el de España, el que nos interesa a nosotros. En cierto punto he sentido un acoso constante de las agencias antidopajes sobre los deportistas españoles, pero evidentemente algo se está haciendo mal en España, no es la primera vez que pasa, ni mucho menos, sino que cada día estas situaciones son más frecuentes.
Como digo, termine cambiándose la versión o no, es decir, que se trate de una desviación del organismo y no de un consumo de sustancias prohibidas, la medalla que obtuvo España ya ha quedado manchada.



Hace unas horas se confirmó un nuevo caso de doping positivo en el ciclismo, en esta oportunidad fue Alberto Fernández de la Puebla. Un control efectuado el 15 de octubre dio positivo por EPO y fue suspendido transitoriamente.




Esto ya es una adicción. Sí, créase o no, el dopaje positivo por CERA, que ha dado Íñigo Landaluze en la primera etapa de la pasada edición de la Dauphiné Liberé, demostró que el ciclista español tiene adicción a las sustancias prohibidas para correr.