
Rafa Muñoz venía de atravesar un difícil momento con las sospechas de dopaje y las posibles sanciones de la Federación Internacional de Natación, pero un buen gesto de la FINA le permitió demostrar su valía con el oro en los 50 metros mariposas.
El cordobés apostó a todo o nada en la final y se llevó la mejor presea de la competencia, su esfuerzo y tenacidad en el europeo de Budapest le han brindado otro oro. Pero este con un sabor muy particular que no se olvidará tan fácilmente por la situación vivida en la previa por el nadador.

