
Casey Stoner ha demostrado en todo este campeonato que él y la Honda RC 212 V están en perfecta armonía, y esto se ha notado en sus nueves victorias y once poles, a lo que se suma un pilotaje extremo y un dominio aplastante, el Gran Premio de Australia, no ha sido la excepción y el piloto de Honda mostró un dominio aplastante coronándose campeón de MotoGP.
En esta carrera, el australiano ha contado también con el factor suerte, un factor que se alía con unos pocos, estaba más que claro que Stoner tenia todo para coronarse campeón en su casa, y esta vez la fortuna esquivó a su principal rival en la clasificación, Jorge Lorenzo, que durante el warm up previo a la carrera sufrió una caída, la cual le provocó una erosión de su dedo anular de la mano izquierda, impidiéndole rodar posteriormente.
Sin Lorenzo en pista, al australiano le bastaba con salir entre los seis rimeros para asegurarse el Mundial, y así lo hizo. Como el más perfecto de sus sueños, Stoner celebró su vigésimo sexto cumpleaños en su casa y con un título de campeón mundial de MotoGP como regalo, además quien participó de este festín también fue Honda, que se quedó con el Mundial de Constructores y el dominio absoluto en Australia con cuatro de sus motos copando las principales posiciones.

Hasta al mejor cazador se le escapa la presa, dice el refrán, y el australiano Casey Stoner no quiere que eso le suceda con lo que puede llegar a ser su segunda corona en el MotoGP. Por tal motivo, el hombre del Repsol-Honda sabe que debe ir paso a paso para conseguir el máximo objetivo y no se apresura a descorchar, “Por mi cabeza no pasa el campeonato. Sólo quiero ganar aquí”, comentó.





Bueno no hace falta decir que el británico no me cae para nada bien, eso ya os he dicho en otras notas anteriores. Pero, siempre destaco las cosas buenas que realiza, aunque sean pocas y no dejo pasar las malas.